Novelas de Autor
WEB DE LITERATURA

“Novelas de Autor” Los vampiros en Roma II: 27 noviembre, 2015

ESPADA_SANGRIENTA (6)Los vampiros en Roma II:

La mitología grecorromana presenta varios precursores de los vampiros modernos. En la Odisea de Homero se habla de muertos devueltos a la vida temporalmente. Los no muertos son demasiado insustanciales para ser escuchados por los vivos y deben beber sangre para aumentar su fuerza. En el relato de Homero, cuando Odiseo viaja al Hades, sacrifica un cordero para que las sombras pudieran beber su sangre y comunicarse.

En la mitología romana, las larvae o lemures eran espectros que regresaban de la muerte, pero no tienen ninguna relación con la sangre.Eran los espectros o espíritus de la muerte; eran la versión maligna de los lares. Algunos autores romanos describen a los lémures como el nombre común para todos los espíritus de la muerte, y los dividen en dos clases: los lares, o almas benevolentes de la familia, que protegen la domus o casa, y las larvae, o inquietas y horribles almas de hombres malvados. Pero la más común idea era que los lémures y las larvae eran lo mismo. Se decía de ellas que vagaban por la noche y que atormentaban y asustaban a los vivos.

Los personajes mitológicos más relacionados con la figura del vampiro son siempre mujeres, aunque no fueron consideradas no muertas, como Empusa y Lamia, ambas relacionadas con la diosa del inframundo Hécate, y la estirge de la mitología romana. Con el tiempo los dos primeros términos generales se convirtieron en palabras para nombrar a las brujas y demonios, respectivamente.

Empusa era hija de la diosa Hécate y era descrita como una criatura demoníaca, con una pata de burro y otra de bronce. Se transformaba en una mujer joven y hermosa y mediante esta argucia conseguía seducir a los hombres antes de beber su sangre mientras dormían.

LAMIA ESPADA SANGRIENTA

LAMIA

Lamia, por su parte, era hija del rey Belo y una amante secreta de Zeus. Cuando Hera, la esposa de Zeus descubre la infidelidad de éste, mató a todos los hijos de la relación. La mortal Lamia, transformada por el dolor en un híbrido entre mujer y serpiente, juró venganza y asesinó a varios niños pequeños mientras descansaban en sus camas por la noche, bebiendo su sangre.

Plutarco recoge la leyenda de que Lamia podía sacarse los ojos y volver a ponérselos. Otras tradiciones afirman que Hera la maldijo con no poder cerrar los ojos, de tal forma que nunca pudiera borrar la imagen de sus hijos muertos.

Estirge al igual que Lamia, las estirges se alimentan de niños, pero también buscan hombres jóvenes como presa. Se les describe como criaturas con cuerpo de los cuervos o de aves en general, y más tarde fueron incorporados a la mitología romana como una especie de ave nocturna que se alimenta de carne humana y sangre.

La raza de vampiros rumanos llamada Strigoï no tiene relación directa con las estirges grecorromanas, pero su nombre, como el del Shtriga albanés y el eslavo Strzyga, deriva de la mitología romana, a pesar de que los mitos acerca de estas criaturas son más similares a sus equivalentes eslavas que a las clásicas.

Mormo era un espíritu que mordía a los niños con mal comportamiento, compañero de Hécate. El nombre, posteriormente, se amplió para referirse también a una mujer vampiro que asustaba a los niños. Esta referencia se encuentra principalmente en algunas de las obras de Aristófanes.

www.novelasdeautor.com


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *